Cuando te sumerges en la vida, en ella estableces la partida.
Arrastras en tu desaire el quejido, el silencio, la pausa, tu temple, agobio y trance.
Apartas de ti aquello pesado y torcido, evitando la trama enredada en la encrucijada.
Cuando te sumerges en la vida, en ella estableces la partida.
Arrastras en tu desaire el quejido, el silencio, la pausa, tu temple, agobio y trance.
Apartas de ti aquello pesado y torcido, evitando la trama enredada en la encrucijada.
Rutina
Las ideas vienen por pura rutina, porque saben que estoy atenta a la espera de su eco en mi mente. No son las que busco. Ellas a lo suyo, pero si puedo les echo el lazo y las engarzo en un bordado textualizado.
El amor, un eco lejano, una voz, una palabra engarzada, un silencio atravesado, un eco. El amor. Eso. Lo que siento. Lo que sigo. Lo q...