Dicen de la primavera, pero mis mejores juegos de amor se dieron en otoño.
El amor llamó a mi puerta en esos días oscurecidos en la tarde y con el suelo mojado en las calles.
El amor, un eco lejano, una voz, una palabra engarzada, un silencio atravesado, un eco. El amor. Eso. Lo que siento. Lo que sigo. Lo q...
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